Flames

El chico que corría tras la pelota de fútbol.

1:30



[Me arrepiento de muchas cosas, pero jamás de ti.]

Nunca imagine que el se iría, Nunca imagine que las cosas se pondrían tan difíciles cuando todos aceptáramos el adiós (Creo que desde ese momento comencé a ser pesimista).
Nunca imagine que esa espontánea y fácil sonrisa brillante se apagaría, o que aquellos picaros ojos cafés dejarían de decirme la cantidad de aventuras que nos quedaban por vivir.
Nunca imagine que sus veloces piernas dejarían de correr tras aquella dura pelota de futbol y que su remera quedaría por siempre ahí…tirada sobre la su cama. Aquellos botines nuevos quedaron en un rincón de la habitación esperando que el los estrenara, Y su ventana aquella noche quedo abierta esperando que el volviera a casa y la cerrara.
Pero no volvió a casa.
El pequeño de la pelota de futbol salio para no volver a entrar. El era mi amigo, Era ese chico que cuando le decía “Se abusan porque soy bajita” Se reía y decía “Si, lo hacemos” Y entonces me despeinaba, porque el adoraba despeinarme y en aquel tiempo yo no sabia que diablos hacer con mi pelo.
El nunca me dio consejos, porque yo en aquel entonces no los necesitaba, pero lo escuche dar tantos consejos a los demás, y algunos tan divertidos.
El era la clase de chico que jugaba a la pelota bajo la lluvia, aun cuando eso le provocara una gripe que lo dejara en cama por una semana. Era la clase de chico que quería crecer demasiado rápido. Independiente, travieso y muy muy pendejo. (Pero Haci lo queríamos, todo el mundo lo quería) Porque se hacia querer, no se como, no se si era su sonrisa (Aunque no era como si el sonriera todo el tiempo) o por el hecho de que no dejaba que nadie lo pasase por enzima (Porque si había algo que le sobraba era carácter) O por ser tan confiado de si mismo que nadie dudaba de que algún día seria alguien importante.

El corría tras la pelota y sonreía, era una sonrisa alegre, de satisfacción con una mezcla de orgullo porque sabia que nadie se la podía quitar. El adoraba que gritáramos su nombre aun cuando no necesitaba aliento para ganar (Solo porque quería hacer crecer mas su ego) y aun Haci lo queríamos. Lo queríamos porque el no preguntaba cuando te vía mal, o te trataba diferente por ello, el solo te hacia reír y había una cierta satisfacción en sus ojos cuando te hacia sonreír (O al menos Haci era conmigo).
Le encantaba hacer avioncitos de papel y dejarlos atascados en el techo del aula. También le gustaba mucho escribir su nombre en las paredes y hablar con los profesores.
Y cuando caminaba a su lado por los pasillos de la escuela, me sentía segura, porque al lado de el todo parecía salir bien, todo parecía ser brillante y hermoso. El sabia que lo queríamos y se regodeaba de ellos.

Nunca lo vi llorar, Ni sufrir por amor, pero se que tenia mucha tristeza dentro suyo cuando mencionabas a sus padres. Se que aunque nunca lo demostró el quería tener a alguien en el asiento de los padres cuando era nombrado el abanderado del curso.
Quiero tenerlo a mi lado y sentir su perfume (Porque ya lo he olvidado) Quiero tomar su fría mano y decirle que las mías son mas lindas que las de el (Solo para verlo rodear los ojos) Quiero ver esa sonrisa cuando corría atrás de una pelota y quiero que vuelva a decirme que no sea tan miedosa y haga las cosas sin pensar. Quiero que vuelva a ayudarme en mis tareas de matemática y muy sutilmente deje que me copie de el en las evaluaciones.
Y muchos al leer esto pensarían que estaba secretamente enamorada de el, y la verdad es que no. Pero el era mi como mi hermano mayor.

No fui a su funeral, no tuve las fuerzas, pero yo le di mi propio a adiós con el tiempo, paso a paso, Tal vez no fue la mejor manera de hacerlo, pero Haci es como lo hice y arrepentirme ahora no sirve de nada.
Y mientras escribo esto, no lo hago con tristeza, si con cierta nostalgia, pero no tristeza. Porque el adiós ya esta dicho y el recuerdo es solo una cicatriz que ya no duele (Y es increíble porque pensé que iba a doler siempre) También la culpa, aquellos pensamientos de “Y si hubiese hecho algo diferente tal vez él…” Esos también los deje ir con el viento, para que fueran libres.
La hora de liberarte llego mi amigo, aquel que corría tras la pelota de futbol. Y tengo la sensación de que me sonríes mientras lo escribo, porque tu siempre ibas hacia delante, siempre corrías hacia delante, Haci que creo que eso mismo quieres que haga yo. Seguir, seguir hacia delante y no mirar atrás. (Aunque te lo advierto, voy a mirar atrás un montón de veces) Pero con una sonrisa en el rostro, te lo prometo.
Te quiero mucho, mi chico que corría tras la pelota de futbol, hasta que el duende llegue al final del arco iris y la luna se vista de celeste y blanco (No traten de descifrarlo, solo el y yo sabemos a que me refiero)
 



0 Sparks

Seguime en Bloglovin