Flames

Siento que te estoy perdiendo. (Y No quiero retenerte)

17:37



                        [Me preguntaron si te conocía, y respondí Solía hacerlo”]
[Te marchas, y no se me ocurre decir ni una sola palabra]


Siento que te estoy perdiendo.
Siento que te vas, te alejas…y yo no puedo retenerte.

Pero por otro lado. No quiero retenerte.
De alguna manera, ambas sabíamos que tu mundo y el mío no eran compatibles.

Pero recuerdo un tiempo en que si lo éramos.
En donde ambas éramos lo que completaba a la otra, recuerdo decir que éramos el blanco y el negro.
El Yin y el Yan perfecto.
Recuerdo las promesas, las escribimos, las gritamos…y las rompimos.

Ahora vas por tu camino y yo por el Mio. Son distintos, y ya no se complementan.

¿En que momento nuestro blanco y negro perfecto se transformo en un aburrido gris?

Quizás nadie entienda la metáfora, pero nosotras si. Porque la creamos.
Y es como si…como si recién me diera cuenta que todo termino.
No es que sea estupida y antes no lo supiera, claro que lo sabia…pero…no caiga.
No caiga en que ya no estarías mas en mi vida, y…siendo sincera, no recordaba aquella promesa que ambas rompimos.
¿Tu las recuerdas?

Prometimos estar juntas siempre, prometiste cuidar de mi, dijiste que siempre estarías conmigo en las buenas y en las malas. Dijimos que cuando cumpliéramos 18 íbamos a vivir juntas en el centro de la ciudad. Dijimos que íbamos a ser la madrina de los hijos de la otra. Dijimos que íbamos a vengarnos de quien nos hiciera daño.
Dijimos tantas cosas.
Dijimos tantas mentiras.
Pero…el por siempre será por siempre nuestro.

Nada de lo que dijimos se hizo realidad, pero nos quedan los recuerdos.
Tal vez, sea malo decir que no me duele tu partida, no me duele que te alejes…me duelen los recuerdos.

Porque estas para siempre en mi corazón. Las risas, los pequeños secretos, las charlas sobre chicos mas grandes que nosotras, el primer cigarrillo que fumamos atrás del árbol de una plaza, las cosquillas, los bailes improvisados y sin música en el medio de patio, las sesiones de fotos…en donde colgábamos una sabana blanca atrás nuestro y nos disfrazábamos.
El primer baile en donde fuimos juntas, cuando te conté sobre mi primer beso, cuando conocí a tu primer novio….
Todas las reuniones familiares que terminaron mal y nos consolamos la una a la otra.
Dijimos que la familia era una mierda, pero nosotras siempre estaríamos juntas.

Nunca fuimos amigas, éramos directamente hermanas.

Pero, el destino no nos unió, el destino unió la amistad de nuestras madres…y nosotras fuimos un efecto colateral.

Las cosas cambiaron tanto. Y me duelen tanto los recuerdos.
No voy a poder olvidarme de ti, porque eres parte de mi vida. No puedo recordar momentos felices de mi infancia sin que estés tu. Riendo conmigo, jugando conmigo, cubriéndonos la una a la otra.

Y después…nos alejamos.

¿Por que? ¿Qué nos paso?

Estuve ahí siempre que me necesitaste.
Estuve presente cuando esas manos violentas te hacían llorar, estuve ahí cuando lloraste por tu primer desilusión amorosa, estuve ahí cuando te sentiste insegura contigo misma, estuve ahí incluso cuando me ignoraste.
Siempre estuve ahí.

Y creo, que una parte mía esta resentida contigo. Porque prometiste estar ahí para mí.
Y no estuviste.
Seguiste con tu vida, y no esperaste a ver si yo, la pequeña de la familia estaba bien.
Tal vez yo necesitaba a una amiga…pero como dije, se supone que éramos como hermanas.
Tal vez, yo no quería una amiga, te quería a ti.
Para que me dijeras que golpearías a todas aquellas personas que me hicieron daño.
Y nadie mejor que tu para dar golpes.
Pero…solo te preocupaste por ti.
Pero supongo que también es mi culpa, por se tan terca y hacer como si todo estuviese bien.

Espero que tus nuevas amigas no te fallen. Le pido a dios que jamás me necesites…porque ya no estaré para ti.
Y no es por venganza. Es porque nuestras vidas tomaran caminos distintos. Y porque…en parte, ya estoy Arta de ser siempre la que junta los pedazos rotos cuando todos se van.
Estoy Arta de ser siempre la que esta ahí para todos.
Estoy Arta de ser siempre a la que buscan cuando todo esta mal.

Haci que por favor, se feliz, recuérdame de vez en cuando con el mismo cariño que yo te recordare…pero no me busques. Porque sinceramente, no quiero verte.
Te quiero. Pero en realidad solo quiero a las niñas que éramos antes, solo quiero a los recuerdos.
No quiero a la persona que eres ahora.

Me gustaría echarte la culpa, decir que tu fuiste la que cambiaste…pero ahora me doy cuenta que la que cambio fui yo.
Y es que a ti la vida te puede golpear, pero seguirás siendo la misma. Pero a mi…no.
Yo cambio constantemente. Yo no soy la misma persona que era antes…
Haci que la que cambio fui yo. Pero la que se alejo sigue siendo tú.

Pero…¿Y ahora que mas da?.
En mi vida no hay lugar para ti, y en tu vida yo no encajo.

Vamos a tomar caminos separados, y vamos a extrañarnos, pero vamos a ser inmensamente felices.
Rompimos la promesa, rompimos ese “por siempre juntas” pero al menos lo recordamos, y eso vale.
Te quiero mucho, y te deseo toda la suerte del mundo.

Y para aquella niña que fui, aun sigues y seguirás siendo la hermana que nunca tuve.




1 Sparks

  1. Anónimo10/8/14 6:53

    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Seguime en Bloglovin